sábado, 29 de enero de 2011

SATIROSCOPIO


SEUDO MELOPOLI EN NOCHE DE MARTES CASI FESTIVO
Verónica Rodríguez 

Las calles se tornan sucias y descompuestas, la gente se amontona en un pueblo que es medio ciudad, que es medio pueblo pero al fin el territorio es de todos, si, nuestro, tuyo, mío y de él pero de nadie porque en la calle cada edificación ya es invisible en el eco de los pasos de la costumbre, el mismo ir o venir por unas calles que siempre fueron nuestras sin pertenecer a esto pero siendo tan parte de. Gente pobre, como yo, ellos rebuscando el dinero de cada día, yo pensando y sobre todo sintiendo esta ciudad en los pasos que doy sinsentido pero buscando sin buscar a alguien para matar el tiempo, en el centro, en ‘la música’.  Absurda pobreza en el corazón, buscar a otros para huir de uno mismo. Y entonces, que más se puede hacer en dizque Melópoli sino salir a ver con quien se encuentra uno.

 Jerónimo deja su casa a las cuatro de la tarde después de haber acompañado a su mamá a la iglesia. Recién afeitado, sale  con su chaqueta nueva y los pantalones que más le gustan. Andrés llegó hace una hora, casi en el mismo plan, pero buscando nenas. ‘Y qué, ¿qué anda haciendo?’ – No, lo de siempre, ¿y usted?- ‘ Yo también, en lo mismo’. Silencio largo. En el parque, la gente está sentada alrededor de las estatuas, al otro lado los skaters practican sus piruetas en las escaleras, niños jugando, una chaza que recorre el parque y la cuchita de los tintos a este lado. Como siempre, un edificio nuevo al lado de una construcción antigua (casi en ruinas, por supuesto: desde siempre,  Melópoli  ha sufrido de una terrible enfermedad en su sistema gubernamental, compuesta por una selecta casta delictiva); el fulano que viene a pedir monedas, todos ‘conspirando’,  la familia tomándose fotos en el parque, y Jerónimo con Andrés sentados en la banca que está de espaldas al edificio, mirando el conservatorio, con sus ciento y pico de años,  tratando de mantenerse en pie a pesar de sus múltiples infartos financieros. -Y lo caro que es estudiar ahí, siendo la ciudad musical debería ser gratis, entonces que lo financie el gobierno departamental-. ‘ Todos sabemos que hay con qué, pero es que se roban la plata, y nadie dice nada, entonces qué podemos hacer nosotros’. -Sí, a lo bien, pero a mi sí me gustaría estudiar música-. ‘Pues hágale guevón’ - Y qué, es que usted me va a pagar las clases o qué, si no tengo ni para la buseta-  ‘No sea pendejo, si aquí todos sabemos que usted no consigue trabajo es porque su mamita le da, sí o no nene’. –Que le pasa, tarúpido, mi mamá es modista-. ‘Me importa un pepino viejo, mejor vámonos pa’ otra parte y compremos una de vino’. Hablar y hablar, y solo seguir hablando, los mismos en las mismas y siempre un poco peor y al final ya no sabemos nada de nada ni de nadie. En esta seudo ciudad seudo Melópoli, todo lo demás es solo una etiqueta, un mote que pusieron las élites de antaño, un lugar que no es de nadie pero que ha sido expropiado, como en todas partes. Una ciudad de paso que es capital y que tal vez solo tenga de musical la Fuga: Fuga de Recursos Naturales (Al que le caiga el guante que se lo Ashanti), fuga de Santos Simios, fuga de Cerebros, entre otros. Melópoli donde nunca pasa nada y entonces hay que hacer que pase de todo.

Pasos y pasos, edificios y casas, pensamientos que deambulan por una mente transgresora, unas notas que se cuelan, y qué escuchamos, es siempre lo mismo, las mismas canciones que vinieron de allá, de los iunaiteds, en un pueblo que es como una ciudad, en una ciudad que aún tiene mucho de pueblo en la hibridación cultural del populacho que se debate día a día entre conseguir para comer o instalarse como le convenga en el puesto que sea. Irse o quedarse, quedarse o irse, sucia y desigual Melópoli, eres larga como angosta porque estrecho ha sido el pensamiento de tus gobernantes, ahora solo tienes un pasado de papel, mientras ellos siguen haciendo de las suyas con lo que es nuestro; Jerónimo y Andrés recorren las mismas cuadras, donde la gente es tan pobre y mucho menos y mucho más. ‘Andrés, nosotros aquí, perdiendo el tiempo, pensando siempre lo mismo, sin un peso en el bolsillo'. Se encuentran con Chato, ‘uy el viejo chato que tiene de novia a la monita esa que está tan buena, lástima la cara, venga con  nosotros hermano, y usted también nenita, qué quiere tomar, Andrés, distraiga al Chato y yo me cotizo a la mona’, -qué le pasa loco, no sea tan puerco, además ese man es un azote, más bien ábralos y nos compramos la otra-. ‘Nos vemos viejo Chato, es que vamos a entrar a este edificio’. 


Calles y sorbos, sorbos y calles, palabras y palabras que burbujean en las bocas, ridículos gritos ausentes en la incertidumbre de no encontrarse en uno mismo ni en el otro en la patética soledad de la multitud. Vaciando botellas porque no hay nada qué hacer en una noche como esta, ‘¿hoy no presentan nada?’ -No, es que es entresemana-. Hasta ahora son las nueve. ‘Se acabó la plata, entonces  qué hacemos? –Como dijo miquimaus, cada uno pa’sujaus-  Eso, voy a llamar a la nena pa´que  la pasemos bien rico esta noche. –Sí, yo me voy a dormir antes que llegue mi mamá porque si me pilla en esta la cantaleta es de un mes- Chao nené.  Andrés se subió mareado al bus y se quedó dormido, mientras Jerónimo caminaba quinta abajo para ir a ver televisión y acostarse solo.  

2010

viernes, 28 de enero de 2011



 LA LOCA VISIONARIA   

Un pequeño hombre huye aterrado de la máquina que un día creó. 


¿En qué estoy pensando? Me pregunta feisbuc: ¡en cancelar mi perfil! respondo con ira.

Por: Rodolfo García

Estoy pensando en lo sumamente inútiles que pueden verse en algún momento estas mierdas de feisbuc o tuiter, empezando porque en realidad a nadie le importa lo que dicen los demás, solo son espacios para mostrar egos a través de frases de cajón recicladas entre los miembros de una “comunidad virtual”, siguiendo por la evidente pérdida de nuestra identidad latina al usar estas redes de nombres y orígenes anglosajones, sin olvidar la reducción del lenguaje escrito a palabras incompletas y mal escritas. En este sentido feisbuc y tuiter promueven la ignorancia, pereza y mediocridad de nuestro pensamiento actual.

No deja de ser curiosa la asimilación de la imagen de los usuarios a una foto que evidencia su mejor perfil y ángulo pero que oculta el defecto, sugiriendo quizás un nivel de baja autoestima en cuanto a la imagen propia, lo cual reafirma que casi nadie está conforme totalmente con el reflejo de sí mismo. Si se piensa en ello, es irritante la falacia del mecanismo de feisbuc para entablar amistades, según la cual se requiere enviar una invitación de solicitud que debe ser aceptada para que la relación quede pactada dando clic y todo se resuelve en el risible enunciado: “fulano y mengano ahora son amigos", pero en la realidad que circunda el micro universo virtual del computador quizás algunos ya son amigos y tal vez algunos jamás lo serán, una amistad no depende de que feisbuc la declare existente. Estas redes sociales son un espacio perfecto para la disolución del comportamiento antisocial camuflado de normalidad, el engaño y la mentira reinan en esta espacialidad virtual, y aunque poco la he habitado me cansé de exponerme como un ciudadano de cristal, ¿por qué tengo que dejar ver a cualquiera mi información personal y lo que me gusta o no? Y es que sería ingenuo creer que el usuario corriente, como yo, pueda controlar los accesos a su perfil, ¿a quién le favorece esto?

Es indignante todo el uso politiquero de estas redes, disfrazado de estrategia innovadora (por otro lado engañosa, pues la altísima ola verde en feisbuc se transformó en desierto en las elecciones),  ya que hasta la  izquierda, que al menos en un momento se resistía al determinismo tecnológico, en las recientes elecciones, con la excusa de que todos están en la red, han caído patéticamente en las frases de cajón en tuiter y feisbuc, olvidando la máxima de Marcuse de la necesidad de transformación en lugar de la transformación de las necesidades, solo se hace necesario algo cuando nos sumamos a la mediocridad de la falta de esfuerzo, ¿por qué tomar el camino fácil? Con esto se demuestra que todos los políticos son iguales, como sugiere la secuencia de imágenes que suele acompañar a la canción de Pink Floyd Brain Damage (“Los lunáticos están en mi hall…”), es la misma lógica del poder con apariencias distintas.


También es preocupante la creciente dependencia de aparatos tecnológicos para poderse relacionar y "jugar", similar a lo que ocurre en Un mundo feliz de Aldous Huxley, donde están prohibidos los juegos al aire libre y que no impliquen una relación con un artefacto. Es patética la sensualidad que se maneja en feisbuc, pues las imágenes escogidas siempre quieren ocultar o falsear la imagen real. Son horribles esas fotos que muestran a la gente en sus salidas o eventos, mostrando sus risas falsas, promoviendo la banalidad, estimulando falsos protagonismos, en un espacio adecuado para el desahogo de los fracasados que creen que por fin tendrán sus quince minutos de fama, fenómeno más evidente en yutuv, en donde miles de anónimos cometen actos peligrosos o de violencia sin otra razón distinta que obtener un registro visual destinado al ojo voyerista de otros miles de personas ¿pero a qué precio y qué piensan los dueños del capital de este comportamiento pueril?

Y es que este tipo de pendejadas serían aceptables como juegos infantiles pero es inaceptable que (Tu actualización de estado es demasiado larga. El máximo permitido es de 420 caracteres y tu estado tiene 3306.) los adultos…pero no, qué va, no recordaba que ahora los adultos quieren vivir y verse como jóvenes, prosperidad para los cirujanos, ¿crecimiento de la frustración sexual?, estancamiento del pensamiento que necesita más sabiduría y menos ciencia, pues hasta un niño puede ser científico pero la sabiduría solo deviene de una larga experiencia. Feisbuc atenta contra la universalización de la actitud ilustrada, parece como surgida de la mente del jefe de bomberos de Fahrenheit 451, quien profesaba que todos deben ser igual de ignorantes, porque el conocimiento solo trae infelicidad a las personas.

Hay que pensar de manera simple, hay que reducir el lenguaje, hay que olvidar lo importante y recordar lo irrelevante. Estoy furiosamente de acuerdo con John Zerzan en sus ideas expresadas en la película Surplus, de cuán mejor sería el mundo destruyendo una tecnología que separa en lugar de unir, y lo peor es que todos caemos en la trampa, enunciando a quién queremos pero no a quién odiamos, poniendo nuestro ladrillo en el muro que nos separa de una posible felicidad. ¿Tiene feisbuc la autoridad para declarar quién acepta como amigo a otro? Obviamente es una cuestión de lenguaje, pero es que el lenguaje es nuestro puente con el mundo, determina nuestra manera de ver, sino por qué no utilizan la expresión “colega” en lugar de “amigo” o aunque sea “conocido”. Según esta cosmovisión si hay “amigos” necesariamente debería haber “enemigos”.

Algunos defienden a internet y a estas comunidades virtuales porque supuestamente la red es libre y democrática, que es horizontal en sus relaciones, que no discrimina, y especialmente que permite expresar a los anónimos, pero no hay que olvidar aquel principio según el cual toda expresión renovadora se muta en esclava de las clases hegemónicas que la vuelven mercancía (en este caso la mercancía es la ideología de los paraísos de la comunidad virtual).
 Además internet surgió del pensamiento tecnológico-científico-capitalista-universitario, aliado con el aparato militar en Estados Unidos, (esto no es como el circo o el blues). Aparte de los negocios de la guerra y la industria farmacéutica, son las industrias de la información, el entretenimiento, y las comunicaciones, las que más hacen fructificar al capital hoy en día. La supuesta libertad que gozamos en la red es como la carnada en un anzuelo, igual estás atrapado en ella a menos que seas una araña, o el que la recoge, llena de peces agonizantes.


¿Por qué se volvieron tan altruistas los capitalistas de vanguardia?, ¿desde cuándo son los mismos humanistas?, ¿por qué están tan interesados en generar más relaciones sociales y amistad entre las personas del mundo?, ¿los mueve un interés de unión entre los pueblos y las naciones o el de crear una sola nación, consumista y estandarizada, de uniformes pintorescos y variados? La práctica creciente de ver el mundo a través de una pantalla genera cambios profundos a nivel individual y social, uno de ellos la disolución de las fronteras entre lo real y sus representaciones. Este presente casi anticipa al futuro, la ignorancia de los humanos extraterrestres en Wall-E, quienes nunca vieron la tierra realmente, se parece a nuestra ignorancia presente de pretender confundir experiencia real con experiencia vicarial, haciéndonos indiferentes cómplices vitalicios de la degradación social y ambiental del planeta. Por todo esto y lo que aun no he pensado, voy a cancelar mi perfil de feisbuc.        


miércoles, 29 de diciembre de 2010


  ALMA  DE  DIAMANTE    
Cuando las luciérnagas entran en la boca


CADÁVER EXQUISITO 64


Escucho un Disco eterno
Fuga en Tabú, lo que dice la lluvia
Mientras miro las nuevas olas
Y esos raros peinados nuevos
- Dios bendiga a los gusanos -

Detrás del muro de los lamentos
descubro a La verónica, Camila, Marilyn, la cenicienta y las mujeres
Pubis angelical, Jugo de lúcuma
 Pasajera en trance junto a El vendedor de las muñecas de plástico
Beautiful, hundiendo el titanic
 - Hipercandombé en el Trasatlántico Art Decó -
Especies que desaparecen
en Rejas electrificadas.
Frazada de cactus: Ella uso mi cabeza como un revolver.

Los Dioses ocultos,  la montaña,
El nervio del volcán y La llorona
Caminitos hacia el cosmos.
Dime Jaguar,
 ¿Es posible hacer pequeñas anécdotas sobre las instituciones?

Pases, boletos, abonos,
Autos, jets, aviones, barcos,
los Simbolos, 
Un Jardín de gente, un Cementerio Club,
ese tren en remolinos

José Mercado, Infecto sin Veinte trajes verdes
Quemando las cortinas con Tres agujas,
Llorando en el espejo, quebrado
En el jardín donde vuelan los mares

Mátenme porque me muero
No puedo verme más
Azul casi morado
remando sobre el polvo
como un burro amarrado en la puerta del baile
¿Cuánto tiempo más llevará?

Juégale apuéstale
Por las calles de Costa rica
Al Final caja negra

La aventura de la abeja reina
Un perro andaluz, Jabalíes conejines,
San francisco y el Lobo bajo presión

Tratame suavemente Paranoica fierita
Ah te vi entre las luces
Canción de Hollywood
Pedro trabaja en el cine
Cinema verité, Crema de estrellas
¿qué se puede hacer salvo ver películas?

Por: Verónica y Rodolfo.